IA con sabiduría: el gap que frena la transformación digital

La IA que realmente necesitamos: datos, sabiduría y el gap que nadie quiere ver

Hay una conversación que casi no existe en los foros de tecnología, en los eventos de innovación ni en los grupos de LinkedIn sobre IA. No es sobre modelos, no es sobre parámetros, no es sobre velocidad de inferencia. Es sobre sabiduría. Sobre si toda esta capacidad tecnológica que estamos construyendo va a servir para algo que realmente importe.

Van Jones, activista, abogado y figura pública estadounidense, lo planteó en una charla TED con una honestidad que pocas veces se escucha en ese escenario: estamos en peligro de construir un mundo nuevo con toda la data del universo y sin una pizca de sabiduría. Y esa combinación, históricamente, no termina bien.

Este artículo no es un resumen de la charla. Es una reflexión sobre las ideas que más aplican a empresas, líderes y equipos de tecnología en Perú y América Latina, porque el problema que describe Jones no es exclusivo de Silicon Valley. Está aquí también, y lo vemos en cada proyecto de transformación digital que acompaña Consultoría-Ti.

El gap de adaptación: el problema matemático que nadie menciona en las demos de IA

Jones introduce un concepto que llama el adaptation gap: la brecha entre la velocidad exponencial de la tecnología y la velocidad lineal del ser humano. La tecnología —IA, robótica, biotech, computación cuántica— está creciendo a un ritmo donde lo que hace seis meses era el avance del año hoy ya no es ni la noticia del día.

Los humanos, en cambio, no hemos cambiado tanto. Seguimos siendo esencialmente las mismas personas que hace cinco mil años, con los mismos miedos, las mismas necesidades de pertenencia, las mismas preguntas sobre el futuro. Y esa brecha, si no se gestiona con inteligencia, no genera solo desempleo. Genera algo peor: humillación masiva.

Jones lo ilustra con una imagen poderosa: imagina que entro a una sala y tiro una carretilla llena de diamantes y oro... pero solo en un lado del cuarto. Técnicamente, la sala es más rica. Pero las personas del otro lado no se sienten más ricas. Se sienten excluidas. Y cuando alguien que ya no tiene nada además se siente humillado, se convierte en la persona más peligrosa de esa sala. Ese es el riesgo real de una IA mal distribuida.

Abundancia sin inclusión: el error que cometen muchas implementaciones tecnológicas

Uno de los puntos más incómodos de la charla es la crítica directa al discurso de las grandes empresas tecnológicas: "Todo va a estar bien, la IA va a generar tanta abundancia que nadie va a quedar atrás." Jones dice, sin rodeos, que nadie les cree. Y tiene razón.

La abundancia sin participación se experimenta como escasez. No importa cuánta eficiencia genere tu nueva herramienta de automatización si las personas que trabajaban en ese proceso no fueron parte del cambio, no entienden qué pasó y sienten que el futuro simplemente los descartó.

Esto no es solo un problema ético. Es un problema de implementación. En proyectos de transformación digital —ya sea una implementación de ERP, una automatización de procesos o la adopción de herramientas de IA— el mayor riesgo no suele ser técnico. Es humano. Es la resistencia de equipos que sienten que la tecnología llegó a reemplazarlos, no a ayudarlos. Y esa resistencia, cuando no se gestiona, destruye el ROI de cualquier proyecto por más bien diseñado que esté.

¿Cómo aplica esto en empresas de Perú y América Latina?

En nuestra región, el contexto tiene una capa adicional de complejidad. Las empresas medianas en Perú y América Latina muchas veces adoptan tecnología porque "hay que digitalizarse", sin una estrategia clara de para qué ni para quién. Se compra el software, se implementa, y seis meses después el equipo sigue haciendo la mitad del trabajo en Excel porque nadie les explicó el beneficio real del cambio.

La propuesta de Jones —volver a la Inteligencia Ancestral, a la sabiduría acumulada de comunidades y generaciones— suena filosófica, pero en términos de negocio se traduce en algo muy concreto: antes de elegir la herramienta, entiende profundamente el problema humano. Antes de implementar IA en un proceso, pregunta a las personas que viven ese proceso qué necesitan realmente.

Jones menciona ejemplos concretos de cómo se ve esto en la práctica: proyectos donde ingenieros con conocimiento técnico se asocian con personas que conocen el problema desde adentro —desde la cárcel, desde la comunidad, desde el trabajo social— y construyen soluciones que realmente funcionan. No porque sean más sofisticadas tecnológicamente, sino porque entienden el problema humano que resuelven.

¿Cómo aplica esto en tu empresa?

Si estás liderando un proceso de adopción tecnológica —sea IA, ERP, automatización o cualquier transformación digital— hay tres preguntas que vale la pena hacerse antes de avanzar:

  • ¿Qué problema humano estamos resolviendo? No el problema técnico. El problema de las personas que van a usar esto todos los días.
  • ¿Las personas afectadas por este cambio fueron parte del diseño? No como validadores al final, sino como co-creadores desde el inicio.
  • ¿Estamos midiendo éxito solo en eficiencia, o también en adopción y bienestar del equipo? Un proceso automatizado que nadie usa no genera ningún ROI.

La tecnología más poderosa, implementada sin sabiduría sobre las personas que la van a usar, puede generar exactamente el efecto contrario al que buscas. Y en un mercado donde la diferencia competitiva cada vez depende más de cómo usas la tecnología y no solo de si la tienes, ese error puede ser muy costoso.

Conclusión

Van Jones no está en contra de la IA. Está en contra de la IA sin sabiduría. Y esa distinción importa mucho para cualquier empresa que hoy está decidiendo cómo integrar estas herramientas en su operación.

La pregunta que deja su charla no es tecnológica. Es humana: ¿el mundo que estamos construyendo va a ser civilizado? ¿La tecnología que estamos adoptando va a generar flourishing —florecimiento— para las personas de nuestra organización, o solo va a concentrar los beneficios en quienes ya los tenían?

En Consultoría-Ti acompañamos a empresas en Perú y América Latina a implementar tecnología —Odoo ERP, automatizaciones con IA, desarrollo de software a medida— siempre desde esta perspectiva: primero el problema humano, luego la herramienta. Si estás pensando en dar el siguiente paso en la transformación digital de tu empresa y quieres hacerlo con una estrategia que realmente funcione, conversemos.

Fuentes y Referencias

Van Jones — "The Kind of AI We Actually Need" | TED Talks



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